Por: Hermes Varillas Labrador

Se encuentra en el tapete la discusión en muchas ciudades y países donde existe la fiesta brava, sobre una posible normativa que daría al traste con esta tradición, sin embargo aún existen grupos poderosos de interesados en que estos actos disfrazados de arte, desaparezcan. La corridas de toros no son otra cosa que la tortura en su más insensata manifestación, algo así como especie de reedición de la barbarie al estilo del coliseo romano o como lo definiría una amiga de la red: << Tortura cruel e injustificada de un mamífero vertebrado con terminaciones nerviosas, capaz de sentir dolor. Tortura cruel y absurda de un animal con derechos. Tortura sangrienta y despiadada a un animal inocente, incapaz de hacer daño. Muerte sanguinaria, dolorosa, cruel y morbosa de un animal con el único objetivo de divertir a un puñado de ineptos que no entiende o no sabe el significado de las palabras respeto, dolor, tortura, sufrimientos, derechos, VIDA. Tortura brutal que se le practica a un toro inocente para que un individuo (torero), reciba una remuneración económica a cambio de derramar "artísticamente" su sangre. Muerte indigna de un animal sensible. Muerte y dolor inflingidos a un animal, de manera sistemática con el fin de demostrar el supuesto "arte" y “valor” del torero. Asesinato sádico de un toro, encubierto bajo el concepto de tradición. Corridas de toros: Vergüenza humana. >>

Si el grupo de personas interesadas que son beneficiarios directos (empresarios y toreros) no desean que se eliminen las corridas de toros, sería pertinente que respondiesen a la siguiente interrogante a manera de propuesta : ¿Estarían dispuestos a que esta actividad continuase, eliminando los maltratos previos a la faena, así como las suertes de la pica, banderillas y estocada?. Es decir, ¿estaría dispuesto ese “valiente” torero a enfrentarse a un toro en un 100% de sus facultades, tal como lo hacen los sanfermines? Para luego, preguntar a los aficionados, o más que aficionados, a los fanáticos de la tauromaquia: ¿Se animarían cuando corneen al torero a levantarse, aplaudir y gritarle al toro ¡OLÉ!!!!!!!!!!!!!!?

Ah, por cierto, muy de acuerdo con la prohibición de asistencia y permanencia en las plazas de toros a menores de edad a este tipo de evento, en concordancia con lo establecido en el espíritu de la normativa legal vigente, léase Ley Orgánica para la Protección de Niños y Adolescentes, en razón que existe una teoría confirmada sobre la forma de adquirir la afición taurina. Por inducción del padre o del abuelo quien lleva al niño a este triste espectáculo, en contra parte, nadie o casi nadie adopta esa afición por las corridas, por gusto propio.

Ya como colofón, unas reflexiones para la exhortación de la Fundación Argentina Para El Bienestar Animal.

<< No seas participante de estos eventos, no es humano presenciar esas tradiciones, no van con el siglo XXI. Solo los sicópatas gozan, si tu eres uno de ellos ¡reflexiona, renuncia! esta es una tradición que NO debe continuar. ¿Cómo puedes Ayudar?

- No asistas a corridas de toros

- No apoyes a políticos, artistas y comunicadores asociados a esta barbarie

- No consumas productos de empresas que los patrocinen

- Pero lo mas importante... Enseña a tus hijos el respeto por los seres vivientes

- Difundiendo estas reflexiones, harás que la gente que disfruta de estas fiestas masoquistas tome conciencia de lo que hace. >>